2012

como punto de partida

2012

Como punto de partida

Cómo empezó todo

Desde 2012 horneamos ilusión, trabajo y muchas ganas de hacer las cosas bien. 
Empezamos en Mieres, en un pequeño obrador donde todo se hacía casi al ritmo del corazón:
 mezclando, amasando y horneando a mano cada galleta, con ingredientes reales y el cariño de la repostería de siempre.

Con el tiempo, aquel pequeño rincón se quedó pequeño.
 Crecimos paso a paso, ampliando el espacio de nuestra tienda en Mieres y formando un equipo que lo da todo. Un crecimiento lento, consciente y lleno de esfuerzo… como cada una de nuestras recetas.

Hoy seguimos siendo los mismos…

Pero con un sueño más grande:.. un nuevo obrador, mucho más amplio, donde cada día elaboramos pequeños lotes con la misma dedicación de siempre.

Lo hacemos para abastecer nuestras tiendas, en Mieres y Gijón, además de la nueva tienda online.

Crujientes, delicadas, golosas…
 galletas que evocan la cocina de la abuela y esos momentos que nunca se olvidan. Lo nuestro es hornear recuerdos… y endulzar los tuyos.

Cómo empezó todo

Desde 2012 horneamos ilusión, trabajo y muchas ganas de hacer las cosas bien. 
Empezamos en Mieres, en un pequeño obrador donde todo se hacía casi al ritmo del corazón:
 mezclando, amasando y horneando a mano cada galleta, con ingredientes reales y el cariño de la repostería de siempre.

Con el tiempo, aquel pequeño rincón se quedó pequeño.
 Crecimos paso a paso, ampliando el espacio de nuestra tienda en Mieres y formando un equipo que lo da todo. Un crecimiento lento, consciente y lleno de esfuerzo… como cada una de nuestras recetas.

Hoy seguimos siendo los mismos…

Pero con un sueño más grande:.. un nuevo obrador, mucho más amplio, donde cada día elaboramos pequeños lotes con la misma dedicación de siempre.

Lo hacemos para abastecer nuestras tiendas, en Mieres y Gijón, además de la nueva tienda online.

Crujientes, delicadas, golosas…
 galletas que evocan la cocina de la abuela y esos momentos que nunca se olvidan. Lo nuestro es hornear recuerdos… y endulzar los tuyos.

Al ritmo de la repostería tradicional

No aceleramos procesos ni forzamos sabores.

Dejamos que las masas reposen, que los aromas se mezclen y que cada bocado cuente una historia.

Desde la masa hasta la decoración final, cada pieza pasa por manos expertas que cuidan cada detalle.

Cada dulce es único. Y eso se nota.

Al ritmo de la repostería tradicional

No aceleramos procesos ni forzamos sabores.

Dejamos que las masas reposen, que los aromas se mezclen y que cada bocado cuente una historia.

Desde la masa hasta la decoración final, cada pieza pasa por manos expertas que cuidan cada detalle.

Cada dulce es único. Y eso se nota.

13 años después

Lo que hacemos  sigue teniendo el mismo corazón que el primer día. Queremos que cada galleta te transporte a casa, a la infancia, a lo que de verdad importa.

13 años después

Lo que hacemos  sigue teniendo el mismo corazón que el primer día. Queremos que cada galleta te transporte a casa, a la infancia, a lo que de verdad importa.